El Ayuntamiento retirará los toldos del centro para dejar que el sol “vuelva a pasear” por la calle Corredera
Con la llegada del fresco otoñal, el Ayuntamiento de Lorca iniciará la próxima semana la retirada de los toldos instalados durante el verano en las principales calles comerciales. Las lonas, que han contribuido a reducir la temperatura del centro en hasta 9 grados, darán paso a un otoño más luminoso y acogedor para vecinos y visitantes.
El cambio de tiempo y el descenso de las temperaturas en las últimas semanas marcan el final de la temporada de sombra en el centro de Lorca. El Ayuntamiento ha programado para los próximos días la retirada de los toldos de las calles Corredera, Alporchones, Almirante Aguilar y Pío XII, una operación que permitirá que el sol vuelva a iluminar las principales arterias comerciales durante los meses de otoño e invierno.
“El repliegue de los toldos se ejecutará en los próximos días, después de constatarse una continuidad en la bajada de las temperaturas. Su retirada permitirá que el sol se adentre en las calles del centro, invitando a los viandantes a pasear por ellas”, explicó el concejal de Turismo, Santiago Parra Soriano, durante una visita a la zona junto a la edil de Medio Ambiente, María Hernández Benítez.
Los trabajos serán realizados por una brigada municipal apoyada por una grúa con cazo, lo que permitirá un desmontaje rápido gracias al sistema de anclajes diseñado para facilitar el proceso. En total, las lonas cubren unos 2.250 metros cuadrados tras la ampliación realizada esta primavera en la calle Pío XII, a petición de vecinos y comerciantes. En la Plaza Arcoíris, los toldos permanecerán instalados durante todo el año, atendiendo la solicitud de los hosteleros de la zona.
María Hernández destacó los beneficios que estas estructuras han supuesto durante el verano: “Los toldos han permitido que calles como Corredera reduzcan su temperatura entre 5 y 9 grados, bloqueando hasta el 95 % de los rayos solares. Han creado espacios más frescos y agradables que invitan a disfrutar del centro incluso en los días más calurosos”.
Esta medida, implantada por primera vez hace siete años, forma parte del compromiso municipal por mejorar el confort urbano y hacer de Lorca una ciudad más sostenible. El proyecto se enmarca dentro del Plan de Sostenibilidad Turística, financiado por la Unión Europea-Next GenerationEU, y tiene un presupuesto global de 104.345 euros, que incluye el desmontaje, limpieza y reposición de lonas, además de la ampliación en Pío XII.
El Ayuntamiento recuerda que esta iniciativa nació como experiencia piloto dentro del proyecto Life Adaptate, que analizó el impacto de los toldos en la reducción del calor urbano. Los resultados avalan su continuidad: calles más habitables y un entorno urbano más amable tanto para los lorquinos como para quienes visitan la ciudad.
“Con la retirada de los toldos, el sol vuelve a colarse por nuestras calles, llenándolas de luz y vida. Es el inicio de una nueva temporada para disfrutar de Lorca desde otra perspectiva”, concluyó Santiago Parra.